A ti, amigo

Tengo un amigo del que me siento profundamente orgullosa. Es divertido, con un humor locuaz digno de admirar. Con una inteligencia que sobrepasa mis límites y que, sin embargo, lejos de sentirme desprotegida… me engancha. Y cuanto más habla, más quiero escucharlo.

Tengo un amigo valiente que nada tiene que ver con la valentía de los absurdos. Es valiente consciente. Valiente real. Valiente con una valentía difícil de explicar y mucho menos de poseer. Y en él… es innata.
Tengo un amigo trabajador al máximo, que todo lo que toca lo convierte en oro, apasionado, y que sabe disfrutar de lo bueno que le otorga la vida. Pero también de las putadas que le ha deparado el destino.

Un amigo en las buenas y sobre todo… en mis malas. Que siempre ha estado. Que siempre está. Y lo más importante…. que sé que siempre estará.
Tengo un amigo que tiene la virtud de cantarme los defectos y que me parezca bien. Que su palabra es ley y su ley sentencia.
Tengo un amigo fantástico que adora a la mujer más fiel y leal que conozco.
Tengo un amigo al que quiero, admiro y venero.
¡¡¡Os quiero!!! Y esta es mi manera de decirlo, ya sabéis que escribir se me da mejor que hablar. Os lo diré mirándoos a los ojos dentro de nada cuando hayas salido de este susto que te hace mas fuerte aun si cabe.

Y lo celebraremos a lo grande! Como eres tú.