Isabel y Mario o la perfección existe

revista HOLA

 

No puedo con mi vida. Tanta perfección me produce ictericia. Y encima nos dicen que no es un posado. ¡Que es un robado en toda regla! ¡Y pensar que los tristes mortales tenemos que hacernos 123 fotos para poder sacar una buena! ¡Aaaay! ¡Mundo cruel!

Me refiero a la exclusiva que se marca la revista HOLA de las idílicas vacaciones de Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa. O como dice la publicación: “…exóticas y románticas vacaciones de Isabel y Mario” que no necesitan apellidos, oiga. Isabel y Mario. Y ya es suficiente.

Pues es saber que es un robado y me dirijo como alma que lleva el diablo a las fotografías interiores para poder sacar algún defectillo a la señora (de 65 añazos) Pues nada. Tarea imposible. Ni un triste michelín. Y hasta las arrugas del nobel resultan atractivas. Y recién saliditos del agua (sin maquillaje ella ni pareo alguno) están perfectos. ¡Madre mía! A esta gente le tiene que dar una pena morirse que para qué. ¡Qué vidorras! ¡Qué estupendo todo!

Pues ¡ea! Que me alegro un montón. Y que sigan disfrutando de este amor digno de envidia (de la buena, si es que hay algún tipo de envidia buena)  Me gusta mucho muchísimo esta pareja de tortolitos. Aunque, eso sí, el amor con parné, como que tiene que ser más amor, me da a mí.

Así que vuelvo al inicio de la revista a dedicar mis momentos de gloria cotilleando. Y es cuando me encuentro con la casa de Philipp Plein, un diseñador tan joven como hortera. ¡Vaya casoplón en Cannes! Tan grande como terriblemente decorado. Que empalago de “pongos” (los odiosos objetos que dices ¿dónde lo pongo?), de cristales, de espejos, de calaveras, de cuernos… horrible, de verdad.

Y ¡ay! que vuelve Alba Carrillo. En la piscina con su pequeño. Y pienso: Esta chica se ha propuesto ser famosa y lo está consiguiendo a base de bien. Que yo no triunfo en el programa “Súpermodelo”, pues enamoro a Fonsi Nieto. Y después a Feliciano López (válgame el divino señor, qué maromazo) Y aprovecho el tirón y me hago presentadora donde, con más error que acierto, me atrevo a criticar a otras mujeres y a alzarme como la reina de la moralidad. ¡No mujer, no! Que tu culito precioso tiene que estar muy limpio para hablar del de las demás. ¡Vamos, digo yo! Pero bueno, que lo de esta chica me agota.

Es mucho más divertido darse un garbeo por el resto de revistas y ver por enésima vez el anuncio de boda de Makoke y Kiko Matamoros. Que se casen ya, por dios.

LaMichuO tirarme de los pelos de la nuca al leer que Michu (La Michu en la edición digital de SEMANA) no está embarazada. Aunque esta revista se cure en salud presentando los papeles que atestiguan el embarazo. Sin embargo en LECTURAS, y siguiendo la exclusiva que ha dado hoy Marisa Martín Blázquez en El Programa del Verano, se asegura que ha estado encinta, pero ya no. Que se trata de un aborto natural y así se lo ha transmitido José Fer a su familia. ¡Qué estrés de noticia!

Y ahí me sale un “menos mal”, porque la criaturita que iba a venir al mundo no tenía la culpa de nacer con unos descerebrados como padres. Por otro lado pienso: Si esto era una invención, hay que ser muy sinvergüenza para idear un embarazo. Sea como fuere… qué pareja. Cúrense primero, hombre. Y después… todo se andará.

Y sigo con LECTURAS para centrarme en el blog de Jorge Javier Vázquez y su extraordinaria manera de dar un palo poniendo a las Campos de lujo. Es decir, que afirma que el programa (que se va a estrenar esta noche y que mostrará el día a día de María Teresa y Terelu Campos) será de culto, pero que engancha por disparatado. Que le ha gustado, pero que le van a llover las hostias. Me ha encantado la manera de describir un programa que, por supuesto, no me voy a perder. Querido Jorge Javier, tú sí que enganchas. Y me alucina, aprovechando la coyuntura, los sentimientos que son capaces de transmitir al gran público estas dos mujeres. O las adoras, o las odias. Sin término medio. Y más la hija que la madre, seamos sinceros. Terelu puede aunar en su persona las críticas más ácidas y los halagos más hermosos. Lo cierto es que… ninguna de las dos deja indiferente. Y eso, en los tiempos que corren… es perfecto. Ahora bien… estarán pensando… ¿quién nos mandará a nosotras meternos en estos fregaos? Esperemos a ver qué sucede. Críticas brutales o éxito de audiencia. Quién sabe.

Pues dicho queda. Y antes he hablado de culitos ¿no? Pues ¡hala! Voy a mover el propio que quiero peces para cenar.